Efecto del clampaje tardío del cordón umbilical en el nivel de hemoglobina, hematocrito y el estado nutricional del recién nacido
Palabras clave:
clampaje, cordon umbilical, hemoglobina, nutricion, recien nacidoSinopsis
Las buenas prácticas profesionales son entendidas como las maniobras ejecutadas de manera adecuada para obtener un resultado positivo. Esta concepción no es distinta en el campo de la salud, más aún en el área quirúrgica, pues esta última requiere de un quehacer meticuloso, donde se priorice la seguridad. Alcócer y Torres (2014) definen a la seguridad quirúrgica como “el conjunto de elementos estructurales, procesos, instrumentos y metodologías basadas en evidencia científicamente probada, que propenden por minimizar el riesgo de sufrir un evento adverso en el proceso de atención de salud o de mitigar sus consecuencias” (p. 12).
Además, señala que la seguridad quirúrgica depende no solo de implementos quirúrgicos idóneos, sino también de un equipo quirúrgico humano. Este último está compuesto por personas que participan activamente en la intervención quirúrgica: el cirujano, la enfermera instrumentista y sus ayudantes (miembros estériles); y el anestesista, la enfermera circulante y la enfermera de la sala de reanimación (miembros no estériles).
En ese sentido, se busca que las intervenciones quirúrgicas sean realmente seguras, ejecutadas por personal capacitado, con la finalidad de no ocasionar inconvenientes a futuro en la salud. Sin embargo, en muchas áreas de la salud como la obstetricia aún se observan prácticas que, bajo sustento científico, no son apropiadas. Algunas de esas prácticas están relacionadas con el clampaje de los neonatos.
El meollo del problema descansa en lo siguiente: los médicos realizan un clampaje precoz en los recién nacidos, es decir un pinzamiento del cordón umbilical antes del minuto del nacimiento, cuando aún hay pulsaciones.
El ámbito obstétrico se considera a esta práctica común como inocua para el recién nacido, sin embargo, ¿es esto completamente verídico? En base a fuentes revisadas se presume que esta creencia por parte del personal médico existe debido a que no se ha observado daños en el neonato durante los minutos posteriores cercanos al parto, pero ¿acaso la vida del neonato termina en ese momento?
Los estudios demuestran que muchas veces las consecuencias de las malas prácticas profesionales no se visualizan inmediatamente después y ello no es diferente en el campo de la medicina obstétrica; por lo tanto, no se puede colegir que no hay consecuencias nocivas en clampaje precoz porque el neonato no presenta condiciones adversas solo minutos después.
Las consecuencias se pueden percibir, sin duda, durante los meses posteriores y potencialmente durante toda la vida. Rojo et al (2016) señala que la práctica del clampaje tardío ha sido una maniobra ejecutada por muchos años (hace más de 200), la pregunta que surge es la siguiente ¿por qué dejar de realizar una maniobra que no ha traído ninguna consecuencia negativa y que por el contrario posee evidencia positiva?
Para Rojo et al (2016), se debe a diferentes factores, entre ellos: el escaso conocimiento sobre el tema, falta de capacitación para resolver problemas de hemorragia obstétrica o la preocupación por que el recién nacido presente complicaciones (como policitemia y/o ictericia, etc.), pues esto a su vez necesitaría de maniobras de resucitación.
No obstante, estas son cuestiones que surgen a partir de falta de capacitación médica, lo cual es un problema que debe resolverse con mayor información e investigaciones; y no esquivando otras medidas prudentes.
La presente investigación busca brindar data suficiente para respaldar el clampaje tardío como medida quirúrgica proficua para el recién nacido. Esta medida es entendida como el pinzamiento del cordón umbilical después de 1 0 3 minutos como mínimo.
El hecho de retomar esta práctica puede traer consigo consecuencias nutricionales relevantes para el neonato, no solo para su salud presente sino también como medida para evitar efectos futuros adversos. En ese sentido el presente estudio evalúa el estado nutricional del neonato con el apoyo de la hematología y define las medidas resultantes en el periodo a término y a los cuatro meses de edad.
Dentro de la evaluación hematológica se busca identificar los niveles de hemoglobina y de hematocritos del neonato en ambas situaciones prácticas: en el clampaje precoz y en el clampaje tardío. Además, en dos momentos importantes: em el nacimiento (a término) y a los cuatro meses de edad.
Luego, se busca evaluar el estado nutricional del neonato mediante las medidas antropométricas básicas (peso, talla y perímetro encefálico). Esta evaluación también se debe realizar en ambos momentos: en el parto a término y a los cuatro meses de edad.
Estas evaluaciones tienen gran relevancia porque permiten identificar diferencias en ambas prácticas antagónicas y a partir de ellas tomar decisiones que pueden traer consecuencias positivas para los recién nacidos.
Cómo citar (APA)
Hinojosa, M., & Apaza, M. (2022). Efecto del clampaje tardío del cordón umbilical en el nivel de hemoglobina, hematocrito y el estado nutricional del recién nacido. Editorial Tercer Sol. https://submission.editorialtercersol.com/index.php/SETS/catalog/book/121
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